Un parque de agua en el barrio: la idea para que los niños disfruten del verano

Un parque de agua en el barrio: la idea para que los niños disfruten del verano Parque de agua de Marchena En el artículo anterior hablábamos de cómo nuestros parques infantiles se convierten en auténticos hornos donde la sombra brilla por su ausencia en los columpios y los chispazos por la estática son la norma. Aunque el calor en Sevilla requiere muchas soluciones urgentes a nivel urbanístico, si hay un colectivo que sufre especialmente las consecuencias de vivir en una «ciudad horno» son los niños. Para ellos, el parque es su único espacio de desahogo, juego y socialización al aire libre. Por eso, introducir oasis de agua urbanos o splash parks en la zona no es un lujo, es una necesidad pensada por y para la infancia. San Pablo nos queda lejos: Reivindicamos agua en nuestro entorno Cuando llega el verano, el «consuelo» oficial que nos queda a los vecinos de El Fontanal, San Pagés, Tartessos o Árbol Gordo es que en nuestro distrito contamos con el polideportivo de San Pablo. Pero seamos realistas: el distrito es enorme e ir a San Pablo desde nuestras casas no es dar un paseo. Implica coche o transporte público, planificar el día y pagar entradas. No es una solución cercana ni accesible para bajar una tarde cualquiera a que los niños desconecten. Nuestros barrios necesitan alternativas de agua aquí mismo, a pie de calle. Y la idea de un splash park o parque de agua urbano es una opción perfecta para valorar por la cantidad de espacios que tenemos entre nuestros bloques. No estamos hablando de construir una gran piscina; hablamos de aprovechar con cabeza las plazas que ya existen. Cualquiera que salga un fin de semana fuera de la capital habrá visto que en muchos pueblos de la provincia (como La Rinconada o Dos Hermanas) los parques infantiles tienen estas zonas con pequeños chorros de agua a ras de suelo donde los niños juegan y se refrescan gratis. Mientras tanto, en nuestras plazas, cuesta la misma vida encontrar una simple fuente pública de agua potable que funcione. Parque de agua en Tocina El juego libre y el alivio térmico que necesitan Para un niño, el agua en verano es sinónimo de alegría. Los parques de agua públicos son espacios de juego seguro donde los chorros salen del propio suelo de manera intermitente. Esto permite algo vital: que jueguen libremente mientras bajan de golpe la temperatura de su cuerpo. En los meses en los que el termómetro no da tregua, tener un punto así en el propio barrio transforma por completo la rutina de las familias. Ya no hace falta quedarse encerrados en casa con el aire acondicionado hasta que anochece, ni dependes de tener coche para buscar un refugio climático. El agua pública en el barrio democratiza el bienestar de los más pequeños. Desmontando el miedo al vandalismo Cuando se plantea esta idea en las reuniones vecinales, siempre surge el mismo debate: «Eso aquí no duraría nada porque la gente lo destrozaría en dos días». Sin embargo, es muy injusto resignarse y privar a los niños de nuestros barrios de un espacio así por miedo a unos pocos. Hoy en día, estas zonas de juego se diseñan con tecnología antivandalismo: son chorros integrados a ras de suelo fabricados en acero inoxidable, sin piezas móviles que se puedan arrancar, y funcionan con sensores de presencia. Toda la maquinaria y el circuito cerrado que filtra y depura el agua constantemente están protegidos bajo tierra. Cuando un parque se llena de familias y niños disfrutando, el propio barrio lo cuida y lo protege. Es una cuestión de darles vida a los espacios y de que el Ayuntamiento gestione el mantenimiento con rapidez. Si los pueblos vecinos pueden, nosotros no tenemos por qué ser menos. Una propuesta para empezar: La Plaza Pianista José Romero Imaginemos por un momento transformar una plaza dura, gris y «fantasma», como es actualmente la de la plaza del Pianista José Romero, en un parque de agua urbano. Por dimensiones y ubicación entre nuestros barrios, reúne las condiciones de espacio ideales para un proyecto piloto. Serviría para demostrar cómo el urbanismo puede volverse amable con la infancia, convirtiendo un desierto de caucho recalentado en un auténtico oasis de juego, frescura y felicidad para los niños de la zona sin tener que salir de su entorno. Garantizar que nuestros hijos puedan jugar sin asfixiarse cerca de sus casas es cuidar de su salud y de su derecho a ser niños, también en verano. Si tú también eres vecino de El Fontanal, San Pagés, Tartessos o Árbol Gordo y quieres que nuestros barrios se transformen en espacios vivos, comparte este artículo. Hagamos que esta propuesta se escuche en el Ayuntamiento.
¿Parques infantiles o plazas horno? El día a día de nuestros niños bajo el sol de Sevilla

¿Parques infantiles o plazas horno? El día a día de nuestros niños bajo el sol de Sevilla Parque de la Rosaleda Sevilla es una ciudad maravillosa para vivirla en la calle, pero los que somos padres sabemos que nuestra realidad climática no perdona. Aquí el calor no dura tres meses; el ambiente sofocante empieza en primavera y se alarga hasta bien entrado el otoño. En una ciudad donde pasamos más tiempo buscando el fresco que el sol, el diseño de los parques infantiles debería ser una prioridad para el bienestar de los niños. Sin embargo, como madre que recorre los barrios con sus hijos, la realidad que me encuentro muchas tardes a partir de mayo es desoladora: parques infantiles vacíos. Espacios muy bonitos visualmente, pero donde el calor acumulado hace que sea insoportable estar. Hemos cambiado la naturaleza por el plástico y el sentido común por el cemento. Conozco bien las zonas de juego de nuestros barrios, como el recién reinaugurado Parque de la Rosaleda , la plaza del Pianista José Romero o el parque Marta del Castillo, y el problema de fondo es exactamente el mismo en todos ellos. Parque Pianista José Romero Minitoldos que no sustituyen a un pulmón verde En parques como el de la Rosaleda se han instalado recientemente unos toldos tipo vela. Sobre el papel parece una gran solución, pero en la práctica estas lonas se quedan muy cortas. Al ser pequeñas y estar tan altas, la sombra se va moviendo según la hora y, precisamente cuando más aprieta el sol, brilla por su ausencia en la zona de los columpios. Además, aunque quiten el sol directo, no bajan la temperatura; el aire que se respira debajo sigue siendo un auténtico horno porque el suelo artificial retiene todo el calor del día. A veces pensamos que los árboles tardan muchos años en crecer y por eso nos conformamos con parches textiles. Pero barrios como la Rosaleda tienen zonas abiertas desde hace más de veinte años. Ha pasado tiempo más que suficiente para tener hoy árboles grandiosos y una sombra densa. Sin embargo, lo que hay no es suficiente. No se ha creado ese pulmón verde que el barrio necesita, y un trozo de tela nunca podrá hacer el trabajo de la naturaleza, porque los árboles de verdad refrescan el aire a su alrededor. El plástico, el caucho y los dichosos calambres El modelo que se ha impuesto en nuestros barrios abusa del plástico, las rampas de metal y los suelos de caucho o césped sintético. No hace falta que nadie se queme para saber que esto no funciona en Sevilla: estos materiales absorben una cantidad de calor tremenda y se ponen tan calientes que los niños apenas pueden tocarlos. Y hay un detalle que todas las personas sufrimos en estos tres parques por igual: la electricidad estática. Con la sequedad del clima de Sevilla, en cuanto los niños corretean por estos suelos artificiales y tocan los columpios, los calambres y los chispazos son continuos. Es una situación incómoda y molesta que se repita tarde tras tarde. Necesitamos urgentemente que el urbanismo de la ciudad empiece a utilizar materiales alternativos y más naturales, que sean aislantes y amables para el juego. Parque Marta del Castillo El derecho a jugar en espacios amables Garantizar sombras de verdad sobre los columpios y materiales que no se recalienten ni den calambres no es pedir un lujo; es pedir que los barrios de Sevilla sean habitables para las familias. El parque de barrio es el único desahogo para muchos niños cuyas familias no pueden pasar el día en un centro comercial o pagar la entrada de una piscina privada. Menos plástico de colores para la foto de inauguración y más árboles y sentido común para el termómetro real. Si tú también eres madre, padre o vecino y quieres parques pensados para vivir la ciudad de otra manera, comparte este artículo.
El día que la memoria de nuestras mujeres llenó la asociación: El broche de oro al ciclo «Sombras que Iluminan»

El día que la memoria de nuestras mujeres llenó la asociación: El broche de oro al ciclo «Sombras que Iluminan» Hay tardes en las que la sede de una asociación de vecinos deja de ser un espacio de reuniones para convertirse en un contenedor de emociones, recuerdos y, sobre todo, de justicia histórica. Eso fue exactamente lo que vivimos el pasado martes en la AVV El Triángulo durante el visionado de «Ellas en la ciudad», el documental que ha cerrado nuestro ciclo de cine y memoria. No fue una proyección más; fue un encuentro directo con nuestra propia identidad. Al encenderse las luces para el coloquio con la directora Reyes Gallegos, la conversación se volvió tremendamente amena y sincera. El debate no se quedó en tecnicismos, sino que abordó una realidad histórica innegable: la lucha de las mujeres en los barrios y cómo, sistemáticamente, los méritos y el reconocimiento de esas conquistas siempre se los han llevado los hombres. Se recordó con mucha emoción que la Sevilla de hoy, la de los colegios públicos, los centros de salud o el simple asfaltado de las calles, existe porque en su día hubo muchas «Juanis» que salieron a pelear por sus familias y por sus vecinos. Tuvimos la suerte de contar con la propia Juani, una de las protagonistas del documental, cuyo carisma y sabiduría de la clase trabajadora cautivaron por completo a los asistentes. Ella encarnó en primera persona el espíritu de todas esas mujeres que, sin buscar medallas, levantaron el bienestar de nuestras comunidades. Uno de los momentos más entrañables de la charla fue cuando se recordó la vida en las antiguas casas de vecinos. Se habló con nostalgia de la solidaridad y las ayudas que existían entre toda la comunidad, donde el problema de uno era el problema de todos y nadie se quedaba atrás. Los asistentes compartieron la pena de que ese espíritu de apoyo mutuo se eche tanto de menos en la sociedad actual, rememorando la sana costumbre de sacar la mesa y las sillas a la calle al fresco para charlar y compartir la vida con el vecindario. Fue precisamente en este punto donde el coloquio nos puso frente a un espejo urgente. Se insistió en que todo este pasado, todas estas vivencias y los logros conseguidos no deben perderse en el olvido. Para que esa memoria no desaparezca, es fundamental seguir luchando en lugares como el que nos acogía: una Asociación de Vecinos. La realidad se expuso con total honestidad. A una entidad como la AVV El Triángulo no le basta solo con tener una lista de socias y socios que apoyen con su cuota; necesita, ahora más que nunca, personas comprometidas que estén dispuestas a arrimar el hombro, a llevar el timón de la asociación y a asumir el relevo de quienes llevan años tirando del carro. Las mujeres de ayer nos enseñaron el camino de la unión vecinal, y nos toca a los de hoy recoger su testigo para que el barrio no pierda su rumbo. Con esta tarde tan humana cerramos el ciclo «Sombras que Iluminan». Las luces del proyector se han apagado, pero nos quedamos con la tarea compartida de no dejar morir la vida de barrio, la ayuda mutua y el compromiso común. ¡Gracias a todas y todos los que lo hicisteis posible!
Memoria compartida en la intimidad: así vivimos la segunda sesión de ‘Sombras que iluminan’

Memoria compartida en la intimidad: así vivimos la segunda sesión de ‘Sombras que iluminan’ El pasado lunes las luces de nuestra sede en la AVV El Triángulo volvieron a atenuarse para dar paso a la segunda sesión de nuestro ciclo de cine y memoria, «De la casa a la calle: Sombras que iluminan». En esta ocasión, nos reunimos en torno a la proyección del documental ‘Por mí y por todas mis compañeras’, de Carmen Barrios Corredera. Si tuviéramos que evaluar la tarde haciendo un frío recuento de números o de asistencia, quizás diríamos que no fuimos una multitud. Pero los encuentros que remueven el corazón y la memoria no se miden en cantidad, sino en la calidad de las huellas que dejan. Y el pasado lunes vivimos una de esas tardes que se quedan grabadas en el barrio. El documental nos llevó de viaje a los años 70, recordándonos el papel fundamental de aquellas mujeres —las «hormigas» de los barrios obreros— que decidieron dar el paso definitivo de la cocina a la calle. Nos vimos reflejadas en su empeño, en sus reuniones clandestinas y en cómo utilizaron las APAs (las actuales AMPAs) como un auténtico motor para conquistar colegios, guarderías y semáforos para sus hijos. Al apagarse la pantalla y encenderse las luces de la sala, ocurrió lo más bonito de la jornada. Se generó un clima de confianza tan íntimo, cálido y seguro que la charla-coloquio posterior se convirtió en un rincón de confidencias y recuerdos compartidos. Las vecinas que asistieron nos trasladaron lo agusto que se habían sentido. En esa distancia corta, sin las prisas ni el ruido de los grandes eventos, brotaron los testimonios reales. Se habló de las dificultades de conciliación de la época, del orgullo de haber pertenecido a aquellas luchas vecinales y de figuras tan inspiradoras como Dulcinea Bellido, cuyo legado (rescatado de una vieja cinta de vídeo guardada durante cuarenta años) abrió el debate sobre las ‘Dulcineas’ anónimas que han sostenido y siguen sosteniendo las calles de nuestro propio entorno. En este punto de la tarde, la emoción se hizo un hueco en la sala al recordar y poner en valor la historia de nuestras propias vecinas. Se habló con infinito orgullo y gratitud de Maricarmen, una mujer del barrio que perteneció durante catorce años al APA de el CEIP Calvo Sotelo, un colegio cercano. Se recordaron todas las mejoras e infraestructuras que consiguió en ese centro a base de constancia y trabajo desinteresado, no solo por el bienestar de sus propios hijos, sino por el de los hijos de tantas y tantas familias que pasaron por sus aulas. Maricarmen representa a la perfección el espíritu de las mujeres de las que habla el documental; una luchadora incansable que, si su enfermedad se lo hubiera permitido, hoy habría estado en primera fila, con los ojos brillantes, recordando y compartiendo con nosotras aquellos momentos que ya son parte de la historia de nuestras calles. Esta sesión nos ha demostrado que el ciclo «Sombras que iluminan» cumple su propósito no solo cuando llena el espacio, sino cuando consigue que las mujeres del barrio se sientan escuchadas, valoradas y arropadas para contar su propia historia. Desde la AVV El Triángulo queremos agradecer de corazón a todas las asistentes que nos regalaron su tiempo, su escucha y sus vivencias en una tarde tan entrañable. Seguimos tejiendo barrio, sumando minutos de memoria y demostrando que, a veces, en los círculos más pequeños es donde se encienden las luces más brillantes. ¡Nos vemos en la próxima sesión!
El Triángulo: 47 años tejiendo barrio a través de la cultura y la defensa vecinal

El Triángulo: 47 años tejiendo barrio a través de la cultura y la defensa vecinal Hay lugares que definen un barrio, y la AVV El Triángulo es uno de ellos. Desde hace casi medio siglo, nuestra asociación no ha sido solo un local; ha sido el punto de encuentro donde se han forjado las mejoras de nuestras calles y donde la cultura ha tomado vida día a día. Mirar hacia atrás (visita nuestra sección de historia) es ver décadas de lucha vecinal y solidaridad. No nacimos para organizar grandes eventos, sino para hacer barrio día a día. Desde 1979, El Triángulo ha sido el altavoz de los vecinos y el hogar de proyectos imprescindibles. Cultura viva que transforma Nuestro local es un espacio vibrante. Más allá de ser la sede de nuestra Escuela Infantil y de los talleres habituales, creemos firmemente en la cultura como herramienta de transformación social. Por eso, hemos apostado por actividades que invitan a la reflexión y al aprendizaje compartido: Sesiones de formación: Espacios para adquirir nuevas habilidades y conocimientos. Cuentacuentos: Fomentando la imaginación y la lectura entre los más pequeños. Presentaciones de libros: Acercando la literatura y a los autores a nuestros vecinos. Cinefórum: Disfrutando del cine y debatiendo sobre sus temáticas. Charlas coloquio: Foros abiertos para debatir sobre actualidad y temas que nos afectan. Tu cuota: Un donativo para que la persiana siga subiendo Todo este trabajo de 47 años, la Escuela Infantil, los talleres y la defensa del barrio, dependen de una cosa: tener un local operativo. Mantener un local abierto, con luz, agua, seguros y mantenimiento mínimo, conlleva unos gastos fijos que, lamentablemente, no se pagan solos. Por eso, queremos ser totalmente transparentes contigo: hacerse socio es, en realidad, realizar un donativo por el bien común. No estás «comprando» un servicio; estás asegurando que el motor que mueve el barrio no se detenga. Tu aportación económica es la que permite que, mañana, la persiana de El Triángulo vuelva a subirse. ¿Cuánto cuesta? Solo 30 euros al año por unidad familiar. Es decir, por menos de 3 euros al mes, toda tu familia contribuye a sostener este espacio de reunión, educación y cultura. Formar parte del futuro Queremos cumplir otros 47 años más, pero no podemos hacerlo solos. Necesitamos nuevas manos, nuevas ideas y, sobre todo, el respaldo de los vecinos y vecinas para garantizar nuestra supervivencia. No esperes a que otros lo hagan por ti. Si crees en un barrio unido, activo y con servicios para todos, tu colaboración es imprescindible. Hazte socio/a hoy mismo a través de este formulario Tu barrio te lo agradecerá. Tu asociación te espera.
De la casa a la calle: Sombras que iluminan

Este ciclo no nace por azar, sino de una necesidad profunda de justicia y de un «gracias» pendiente que la AVV El Triángulo quiere gritar a los cuatro vientos.
El Triángulo en lucha: Tres razones por las que decimos ¡BASTA!

El Triángulo en lucha: Tres razones por las que decimos ¡BASTA! Entrevista a Paco Sánchez y Antonio Martín Como bien ha reflejado recientemente el Diario de Sevilla, nuestras calles parecen detenidas en el tiempo desde 1992. Pero para la AVV El Triángulo, este abandono no es solo una cifra histórica; es una realidad diaria que afecta a nuestra seguridad y calidad de vida. Ante la falta de respuestas y el bloqueo administrativo, reactivamos nuestras movilizaciones centrándonos en tres problemas críticos: 1. El Puente de la Corza: Un paso intransitable Lo que debería ser una conexión vital para el barrio es hoy una carrera de obstáculos. El estado del paso del Puente de Carretera de Carmona es vergonzoso. No es solo una cuestión de estética; es una barrera real que aísla a nuestros vecinos, especialmente a aquellos con movilidad reducida o familias con carritos. Exigimos una reforma integral inmediata. Estado del acerado del puente de Carretera Carmona 2. Francisco de Ariño: No a la pérdida de aparcamientos Estamos en alerta máxima ante la inminente pérdida de plazas de aparcamiento en la calle Francisco de Ariño. En un barrio ya saturado, eliminar estacionamientos sin ofrecer alternativas viables es asfixiar a los residentes y al comercio local. No aceptaremos que se nos quite espacio vital sin consenso y soluciones previas. 3. El Asfaltado: Un peligro público El artículo del Diario de Sevilla confirma lo que vemos al cruzar la calle: el asfaltado es peligroso. El deterioro acumulado durante décadas ha convertido la calzada en un mapa de socavones que dañan vehículos y, lo más grave, ponen en riesgo a los peatones. No queremos más parches; exigimos una renovación profunda. Tu denuncia es nuestra fuerza La prensa ya ha señalado el problema («aceras sin tocar desde el 92»), pero nosotros ponemos la solución sobre la mesa: la unión y la movilización vecinal. No pedimos privilegios, pedimos que nuestro barrio deje de ser el «patio trasero» de Sevilla. ¿Tienes fotos de la acera en mal estado frente a tu portal? Pásanoslas a contacto@eltriangulo.com para seguir documentando esta u otras denuncias. Fuente: Información basada en el reportaje titulado «Aceras sin tocar desde 1992 y calles trampa: el calvario diario de los vecinos de la Carretera de Carmona«
De Lunares: Un viaje a las raíces y al corazón del flamenco para los más pequeños

De Lunares: Un viaje a las raíces y al corazón del flamenco para los más pequeños En el marco de nuestras actividades culturales en AVV El Triángulo, tenemos el placer de invitaros a una cita muy especial: el cuentacuentos «De Lunares». No es solo una historia, es un recorrido por la identidad andaluza y un homenaje necesario a las mujeres que, desde la sombra o el arte, construyeron nuestra historia. ¿De qué trata «De Lunares»? Basado en el libro de la autora Lunares Talí, «De Lunares» utiliza el icónico vestido de flamenca como hilo conductor. A través de sus costuras y volantes, los niños y niñas descubrirán la vida de mujeres olvidadas, conectando con sus raíces andaluzas de una forma mágica, visual y emocionante. Es una oportunidad perfecta para que los más pequeños entiendan que el flamenco es mucho más que música: es cultura, es esfuerzo y es memoria. Detalles del evento: Fecha: Sábado 11 de abril. Hora: 12:00h. Lugar: Calle Jabugo 30, sede de la AVV El Triángulo. Edad recomendada: Infantil/Primer ciclo Primaria Venid a disfrutar de una mañana diferente donde los lunares nos contarán secretos que no aparecen en los libros de texto tradicionales. ¡Familias, os esperamos para celebrar nuestra cultura juntas!
El Fontanal: El corazón que late entre huertas, fábricas y luchas vecinales

El Fontanal: El corazón que late entre huertas, fábricas y luchas vecinales Parque de Fco de Ariño y nuestro local al fondo En el mapa de Sevilla, entre la calle Arroyo y la Carretera de Carmona, existe un lugar que ha logrado lo que parece imposible: detener el tiempo. Es El Fontanal, probablemente el barrio más antiguo y con mayor identidad del entorno de Santa Justa. Pero, ¿conoces la historia de las manos que lo levantaron? El sueño de los que vinieron del campo El Fontanal nació en la década de los años 20. Sus primeros pobladores no eran urbanitas, sino familias valientes que dejaron la zona rural de nuestra provincia para buscar un futuro mejor. La Exposición de 1929 demandaba mano de obra, y esas familias se asentaron sobre lo que entonces era suelo rústico: la antigua Huerta del Fontanal. A diferencia de otros asentamientos, aquí las parcelas se compraron legalmente, aunque los propietarios se desentendieron de la urbanización. Fueron los propios vecinos quienes, en los años 30, se alzaron en protestas para conseguir algo tan básico como el alcantarillado y el pavimento. Un callejero con sabor a historia Para 1928, el barrio ya asomaba en los planos. La calle Jabugo fue la primera en rotularse, y poco a poco, hasta 1945, se completó el mapa de nuestras seis calles originales, casi todas dedicadas al Descubrimiento: La Niña, La Pinta, Santa María, Pinzones, Francisco de Ariño y Garci Fernández Entre el humo de las chimeneas y el aire de «pueblo» Durante décadas, vivir aquí era vivir rodeado de industria. El barrio estaba «encajonado» por almacenes de corcho, aceitunas y seda. De aquel pasado nos quedan joyas como la chimenea de la Fábrica de Vidrio La Trinidad o la fachada modernista de la Fábrica de Sombreros en la calle Arroyo. La fisonomía actual también es fruto de la lucha vecinal. Desde la AVV El Triángulo, los vecinos conseguimos hitos como el traslado de la fábrica Bordas Chinchurreta en 2002, una batalla por la salud y el bienestar que definió nuestra unión como barrio. Fachada actual de la antigua Sombrerera Vista aérea de la antigua fábrica Bordas Chinchurreta La memoria en los pies: Del muro a la Ronda Histórica Lo que hace único a El Fontanal son los recuerdos que guardan sus calles. Muchos vecinos aún recuerdan cuando el barrio era un laberinto de callejones sin salida. «Recuerdo ir de la mano de mi abuela María desde la calle Pinzones hacia la Carretera de Carmona en los años 80. Por aquel entonces, no podíamos cruzar directamente: Pinzones moría en un muro donde hoy está la calle Mamá Margarita. Teníamos que rodear por Jabugo, caminando sobre un asfalto casi inexistente, para llegar a unos almacenes donde mi abuela llenaba su garrafa, no recuerdo bien si era producto de limpieza. Hoy, en ese mismo solar donde comprábamos hace cuarenta años, se levanta el Centro de Salud Ronda Histórica.» Este testimonio es el reflejo de nuestro barrio: un lugar donde las edificaciones bajas de una o dos plantas y el aire familiar nos recuerdan que, aunque Sevilla crezca, El Fontanal sigue siendo ese refugio donde todos nos conocemos. ¿Y tú? ¿Qué recuerdas de aquellas calles sin salida o de los antiguos almacenes?. Tu memoria es lo que mantiene viva a El Triángulo.
Escolarización 2026/2027: Información para las familias del barrio

Escolarización 2026/2027: Información para las familias del barrio Desde la AVV El Triángulo queremos facilitar a todos los vecinos la información necesaria para el proceso de admisión en el Centro de Educación Infantil El Triángulo (Código 41008431). Si tenéis niños o niñas en edad de cursar el primer ciclo de Educación Infantil (0-3 años), os detallamos cómo y cuándo realizar la solicitud de plaza para el próximo curso. 🗓️ Fechas y Horarios El plazo de admisión para nuevos alumnos permanece abierto del 1 al 30 de abril. Podéis realizar el trámite de dos maneras: Presencialmente: En el centro ubicado en Calle Jabugo, en horario de 9:00 a 12:00 h. Telemáticamente: A través de la Secretaría Virtual de la Junta de Andalucía. Admisión en centros de primer ciclo por la Secretaría Virtual Documentación Requerida Para que la solicitud sea tramitada correctamente, las familias deben aportar la siguiente documentación: Identificación: Fotocopia del DNI de los familiares mayores de edad que tributen (obligatorio para el trámite presencial). Acreditación del menor: Partida de nacimiento (original) o fotocopia del Libro de Familia (acompañada del original para su compulsa). Residencia: Padrón original colectivo vigente. Es importante que el certificado no tenga una antigüedad superior a 3 meses en el momento de finalizar el proceso de escolarización. Atención y Ayuda Sabemos que estos trámites pueden generar dudas. El equipo del centro está a vuestra disposición para ayudaros a cumplimentar las solicitudes o resolver cualquier consulta técnica sobre la plataforma virtual. Dirección: Calle Jabugo, 30. Teléfono de contacto: 636 412 806 https://cei.eltriangulo.org ¡Hagamos barrio apoyando a nuestras instituciones educativas!
