¡Que la «flama» no nos gane!

¡Que la «flama» no nos gane! Ya está aquí. No hace falta mirar el termómetro para saber que el calor de Sevilla ha entrado por la puerta grande. Esa sensación de abrir la ventana y que parezca que has encendido un horno… la conocemos de sobra en nuestros cuerpos. Pero este año no nos vamos a limitar a quejarnos a la sombra. En El Triángulo somos de protegernos y cuidarnos los unos a los otros. Por eso, hemos querido preparar este manual para que sepamos cómo prevenir los efectos del calor extremo y, sobre todo, cómo reaccionar a tiempo si el cuerpo nos empieza a avisar. Prepárate un buen vaso de agua fresca y quédate a leer, que esto nos interesa a todos. El plan diario para que no te pille la «solana» Prevenir es curar, y con el calor que tenemos encima, hay tres frentes que debemos vigilar cada día: nuestra hidratación, nuestra casa y nuestras salidas. 1. El agua y el gazpacho: tus mejores aliados Lo primero es lo primero: hay que hidratarse constantemente. No esperes a tener sed; si el cuerpo te la pide, ya vas tarde. ¿Cuánto beber? Con estas temperaturas, lo ideal es beber entre 3 y 4 litros de líquido al día (unos 12-14 vasos). La dieta del verano: Evita el alcohol, la cafeína y las bebidas con mucho azúcar, porque deshidratan casi sin enterarte. En cambio, opta por platos ligeros como frutas, verduras y sopas frías. ¡Un buen vaso de gazpacho fresquito entra solo y repone de maravilla las sales minerales! El truco para nuestros mayores: A medida que nos hacemos mayores, la sensación de sed disminuye. Si tienes un familiar o vecino mayor en casa, no le dejes la botella grande en la mesa, que de verla asusta. Ofrécele un vasito pequeño cada hora. Lo beberá mucho mejor y se mantendrá seguro. 2. Tu hogar, tu refugio fresquito Queremos estar frescos en casa, pero tampoco queremos que la factura de la luz nos dé un susto peor que el calor. La clave es la eficiencia: La técnica del «búnker»: Cierra a cal y canto las persianas, cortinas y ventanas durante las horas en las que el sol pegue directo. Evitarás el «efecto invernadero». Ventila únicamente de noche o a primerísima hora de la mañana, cuando la temperatura exterior haya bajado. El aire acondicionado con cabeza: De día, mantenlo a 25°C o 26°C (por cada grado que bajas de ahí, el consumo de luz sube un 7%). De noche, ponlo a 26°C con el modo Sleep (noche) y con las aspas apuntando al techo para que el aire frío no te dé directamente en la garganta. El truco del ventilador: Recuerda que el ventilador solo mueve el aire, no lo enfría. Si colocas un bol con hielo justo delante de él, notarás cómo dispersa un aire mucho más fresco por la habitación. Evita el calor artificial: Durante el día, intenta no encender electrodomésticos que generen mucho calor residual, como el horno o la plancha. Déjalos para la noche. 3. Protégete en la calle Si tienes que salir sí o sí, que sea con equipamiento de supervivencia: Evita las horas críticas: Intenta no exponerte al sol entre las 12:00 y las 19:00 (cuando el calor es extremo). Busca siempre la sombra. Ropa ligera: Usa tejidos transpirables como el algodón o el lino, de colores claros y cortes holgados. Y por supuesto: gorra, botella de agua, gafas de sol y protector solar, incluso si vas a estar bajo techo o a la sombra. ¿Qué hacer si alguien se empieza a sentir mal? A veces, por mucho que nos cuidemos, el calor nos gana la partida y nos da un «bajón». Si tú, un familiar o un vecino empezáis a notar debilidad extrema, mareo o sudoración fría, es vital que actúes de inmediato siguiendo estas pautas médicas contrastadas por los expertos: 1. Busca el fresco y descansa Detén cualquier esfuerzo físico. Trasládate de inmediato a un lugar con aire acondicionado, buena sombra o que esté bien ventilado. Si te notas mareado, acuéstate y eleva un poco los pies; si te cuesta respirar, quédate en una postura semisentada apoyando la espalda. 2. Quítate ropa Afloja cualquier prenda que te apriete (cinturones, botones, collares) y quítate la ropa innecesaria para que tu piel empiece a transpirar y liberar el calor atrapado. 3. Enfría el cuerpo (pero sin choques térmicos) No te tires agua congelada por encima, ya que el cuerpo podría reaccionar generando aún más calor interno. Lo correcto es: Aplicar paños húmedos con agua fresca en las zonas clave del cuerpo: frente, cuello, axilas e ingles. Darse una ducha con agua tibia o templada. Ayudarse de un abanico o ventilador para refrescar la piel húmeda. 4. Bebe a sorbos pequeños Toma agua fresca muy despacio. Si tienes a mano bebidas isotónicas o deportivas, te vendrán de lujo para reponer rápidamente los electrolitos perdidos por el sudor. ¿Cuándo hay que llamar a urgencias sin dudarlo? El agotamiento por calor se puede estabilizar en casa, pero debes llamar inmediatamente al 112, acudir a urgencias o llamar a Salud Responde si: Los síntomas no mejoran después de 30 minutos de descanso, hidratación y frescor. Aparecen síntomas graves como vómitos, náuseas continuas, dolor de cabeza muy intenso o desorientación mental. La persona afectada pierde el conocimiento o sufre un desmayo (aunque dure solo unos segundos).
¿Te apasiona la lectura? Nace el Club de Lectura de la AVV El Triángulo

¿Te apasiona la lectura? Nace el Club de Lectura de la AVV El Triángulo Hacer barrio es mucho más que compartir un espacio; es compartir momentos, charlas y aficiones. ¿Y qué mejor manera de hacerlo que con un buen libro entre las manos? ¿Quién dijo que las matemáticas y las letras no se llevan bien? En la AVV El Triángulo queremos demostrar que tres puntos son suficientes para sostener las mejores historias. No buscamos el «triángulo de las Bermudas» donde se pierden los libros, sino un triángulo de lectura donde encontrarnos, charlar sin prisas y viajar sin movernos de Sevilla. Esta fantástica iniciativa nace gracias a la propuesta de Elvira, una vecina que acaba de hacerse socia de la asociación y ha querido compartir su pasión con todos nosotros. ¡Nos hace muchísima ilusión poner su idea en marcha! Queremos crear un punto de encuentro para los amantes de las buenas historias (y también para quienes quieren recuperar el hábito de leer) en un ambiente totalmente relajado y entre vecinos. Una tarde al mes para cerrar las pantallas y abrir las páginas Sabemos que el ritmo del día a día es intenso y que las agendas se llenan rápido, así que lo hemos planteado de la forma más fácil posible: Solo una reunión al mes: Nos encontraremos una tarde de forma mensual en nuestro local social para comentar el libro elegido y repartir la lectura del mes siguiente. Libros totalmente gratis: Gracias a la colaboración con la Biblioteca de San Julián (nuestro Centro Cívico más cercano), nos facilitarán lotes de hasta 20 libros. Lo único que necesitas es tener el carné de la biblioteca o hacértelo allí mismo. ¡Coste cero! ¿Qué tarde nos reuniremos? Para no pisarnos con el resto de talleres del curso, primero cerraremos los horarios del local social. Una vez que sepamos qué tardes quedan completamente libres en la asociación, nos pondremos de acuerdo entre todos los apuntados para elegir la opción que mejor nos venga. ¿Qué necesitas para participar? ¡Muy poco! El único requisito indispensable es ser socia o socio de la AVV El Triángulo (o hacerte socio en el mismo momento de apuntarte). Con este pequeño gesto, no solo disfrutas de las instalaciones, sino que apoyas al barrio para que sigamos dando vida a proyectos como este. No necesitas ser un «devoralibros» profesional; aquí caben todos los niveles y todos los gustos. Para poder arrancar el grupo y solicitar los lotes de libros, necesitamos un mínimo de 6 personas. ¡Te esperamos con las páginas abiertas! Imagínate la escena: vuestras novelas favoritas sobre la mesa, opiniones para todos los gustos y, sobre todo, un buen rato de charla, desconexión y risas entre vecinos. Si te apetece formar parte de esta nueva aventura literaria, resolver dudas o inscribirte, puedes hacerlo de las siguientes formas: Por WhatsApp o Teléfono: 636 412 806 Por Correo Electrónico: contacto@eltriangulo.org En persona: Pásate por nuestro local en C/ Jabugo, 30. Formulario online: Pincha Aquí ¡Anímate a participar y comparte este artículo con ese vecino o vecina que siempre va con un libro bajo el brazo!
Un parque de agua en el barrio: la idea para que los niños disfruten del verano

Un parque de agua en el barrio: la idea para que los niños disfruten del verano Parque de agua de Marchena En el artículo anterior hablábamos de cómo nuestros parques infantiles se convierten en auténticos hornos donde la sombra brilla por su ausencia en los columpios y los chispazos por la estática son la norma. Aunque el calor en Sevilla requiere muchas soluciones urgentes a nivel urbanístico, si hay un colectivo que sufre especialmente las consecuencias de vivir en una «ciudad horno» son los niños. Para ellos, el parque es su único espacio de desahogo, juego y socialización al aire libre. Por eso, introducir oasis de agua urbanos o splash parks en la zona no es un lujo, es una necesidad pensada por y para la infancia. San Pablo nos queda lejos: Reivindicamos agua en nuestro entorno Cuando llega el verano, el «consuelo» oficial que nos queda a los vecinos de El Fontanal, San Pagés, Tartessos o Árbol Gordo es que en nuestro distrito contamos con el polideportivo de San Pablo. Pero seamos realistas: el distrito es enorme e ir a San Pablo desde nuestras casas no es dar un paseo. Implica coche o transporte público, planificar el día y pagar entradas. No es una solución cercana ni accesible para bajar una tarde cualquiera a que los niños desconecten. Nuestros barrios necesitan alternativas de agua aquí mismo, a pie de calle. Y la idea de un splash park o parque de agua urbano es una opción perfecta para valorar por la cantidad de espacios que tenemos entre nuestros bloques. No estamos hablando de construir una gran piscina; hablamos de aprovechar con cabeza las plazas que ya existen. Cualquiera que salga un fin de semana fuera de la capital habrá visto que en muchos pueblos de la provincia (como La Rinconada o Dos Hermanas) los parques infantiles tienen estas zonas con pequeños chorros de agua a ras de suelo donde los niños juegan y se refrescan gratis. Mientras tanto, en nuestras plazas, cuesta la misma vida encontrar una simple fuente pública de agua potable que funcione. Parque de agua en Tocina El juego libre y el alivio térmico que necesitan Para un niño, el agua en verano es sinónimo de alegría. Los parques de agua públicos son espacios de juego seguro donde los chorros salen del propio suelo de manera intermitente. Esto permite algo vital: que jueguen libremente mientras bajan de golpe la temperatura de su cuerpo. En los meses en los que el termómetro no da tregua, tener un punto así en el propio barrio transforma por completo la rutina de las familias. Ya no hace falta quedarse encerrados en casa con el aire acondicionado hasta que anochece, ni dependes de tener coche para buscar un refugio climático. El agua pública en el barrio democratiza el bienestar de los más pequeños. Desmontando el miedo al vandalismo Cuando se plantea esta idea en las reuniones vecinales, siempre surge el mismo debate: «Eso aquí no duraría nada porque la gente lo destrozaría en dos días». Sin embargo, es muy injusto resignarse y privar a los niños de nuestros barrios de un espacio así por miedo a unos pocos. Hoy en día, estas zonas de juego se diseñan con tecnología antivandalismo: son chorros integrados a ras de suelo fabricados en acero inoxidable, sin piezas móviles que se puedan arrancar, y funcionan con sensores de presencia. Toda la maquinaria y el circuito cerrado que filtra y depura el agua constantemente están protegidos bajo tierra. Cuando un parque se llena de familias y niños disfrutando, el propio barrio lo cuida y lo protege. Es una cuestión de darles vida a los espacios y de que el Ayuntamiento gestione el mantenimiento con rapidez. Si los pueblos vecinos pueden, nosotros no tenemos por qué ser menos. Una propuesta para empezar: La Plaza Pianista José Romero Imaginemos por un momento transformar una plaza dura, gris y «fantasma», como es actualmente la de la plaza del Pianista José Romero, en un parque de agua urbano. Por dimensiones y ubicación entre nuestros barrios, reúne las condiciones de espacio ideales para un proyecto piloto. Serviría para demostrar cómo el urbanismo puede volverse amable con la infancia, convirtiendo un desierto de caucho recalentado en un auténtico oasis de juego, frescura y felicidad para los niños de la zona sin tener que salir de su entorno. Garantizar que nuestros hijos puedan jugar sin asfixiarse cerca de sus casas es cuidar de su salud y de su derecho a ser niños, también en verano. Si tú también eres vecino de El Fontanal, San Pagés, Tartessos o Árbol Gordo y quieres que nuestros barrios se transformen en espacios vivos, comparte este artículo. Hagamos que esta propuesta se escuche en el Ayuntamiento.
¿Parques infantiles o plazas horno? El día a día de nuestros niños bajo el sol de Sevilla

¿Parques infantiles o plazas horno? El día a día de nuestros niños bajo el sol de Sevilla Parque de la Rosaleda Sevilla es una ciudad maravillosa para vivirla en la calle, pero los que somos padres sabemos que nuestra realidad climática no perdona. Aquí el calor no dura tres meses; el ambiente sofocante empieza en primavera y se alarga hasta bien entrado el otoño. En una ciudad donde pasamos más tiempo buscando el fresco que el sol, el diseño de los parques infantiles debería ser una prioridad para el bienestar de los niños. Sin embargo, como madre que recorre los barrios con sus hijos, la realidad que me encuentro muchas tardes a partir de mayo es desoladora: parques infantiles vacíos. Espacios muy bonitos visualmente, pero donde el calor acumulado hace que sea insoportable estar. Hemos cambiado la naturaleza por el plástico y el sentido común por el cemento. Conozco bien las zonas de juego de nuestros barrios, como el recién reinaugurado Parque de la Rosaleda , la plaza del Pianista José Romero o el parque Marta del Castillo, y el problema de fondo es exactamente el mismo en todos ellos. Parque Pianista José Romero Minitoldos que no sustituyen a un pulmón verde En parques como el de la Rosaleda se han instalado recientemente unos toldos tipo vela. Sobre el papel parece una gran solución, pero en la práctica estas lonas se quedan muy cortas. Al ser pequeñas y estar tan altas, la sombra se va moviendo según la hora y, precisamente cuando más aprieta el sol, brilla por su ausencia en la zona de los columpios. Además, aunque quiten el sol directo, no bajan la temperatura; el aire que se respira debajo sigue siendo un auténtico horno porque el suelo artificial retiene todo el calor del día. A veces pensamos que los árboles tardan muchos años en crecer y por eso nos conformamos con parches textiles. Pero barrios como la Rosaleda tienen zonas abiertas desde hace más de veinte años. Ha pasado tiempo más que suficiente para tener hoy árboles grandiosos y una sombra densa. Sin embargo, lo que hay no es suficiente. No se ha creado ese pulmón verde que el barrio necesita, y un trozo de tela nunca podrá hacer el trabajo de la naturaleza, porque los árboles de verdad refrescan el aire a su alrededor. El plástico, el caucho y los dichosos calambres El modelo que se ha impuesto en nuestros barrios abusa del plástico, las rampas de metal y los suelos de caucho o césped sintético. No hace falta que nadie se queme para saber que esto no funciona en Sevilla: estos materiales absorben una cantidad de calor tremenda y se ponen tan calientes que los niños apenas pueden tocarlos. Y hay un detalle que todas las personas sufrimos en estos tres parques por igual: la electricidad estática. Con la sequedad del clima de Sevilla, en cuanto los niños corretean por estos suelos artificiales y tocan los columpios, los calambres y los chispazos son continuos. Es una situación incómoda y molesta que se repita tarde tras tarde. Necesitamos urgentemente que el urbanismo de la ciudad empiece a utilizar materiales alternativos y más naturales, que sean aislantes y amables para el juego. Parque Marta del Castillo El derecho a jugar en espacios amables Garantizar sombras de verdad sobre los columpios y materiales que no se recalienten ni den calambres no es pedir un lujo; es pedir que los barrios de Sevilla sean habitables para las familias. El parque de barrio es el único desahogo para muchos niños cuyas familias no pueden pasar el día en un centro comercial o pagar la entrada de una piscina privada. Menos plástico de colores para la foto de inauguración y más árboles y sentido común para el termómetro real. Si tú también eres madre, padre o vecino y quieres parques pensados para vivir la ciudad de otra manera, comparte este artículo.
El día que la memoria de nuestras mujeres llenó la asociación: El broche de oro al ciclo «Sombras que Iluminan»

El día que la memoria de nuestras mujeres llenó la asociación: El broche de oro al ciclo «Sombras que Iluminan» Hay tardes en las que la sede de una asociación de vecinos deja de ser un espacio de reuniones para convertirse en un contenedor de emociones, recuerdos y, sobre todo, de justicia histórica. Eso fue exactamente lo que vivimos el pasado martes en la AVV El Triángulo durante el visionado de «Ellas en la ciudad», el documental que ha cerrado nuestro ciclo de cine y memoria. No fue una proyección más; fue un encuentro directo con nuestra propia identidad. Al encenderse las luces para el coloquio con la directora Reyes Gallegos, la conversación se volvió tremendamente amena y sincera. El debate no se quedó en tecnicismos, sino que abordó una realidad histórica innegable: la lucha de las mujeres en los barrios y cómo, sistemáticamente, los méritos y el reconocimiento de esas conquistas siempre se los han llevado los hombres. Se recordó con mucha emoción que la Sevilla de hoy, la de los colegios públicos, los centros de salud o el simple asfaltado de las calles, existe porque en su día hubo muchas «Juanis» que salieron a pelear por sus familias y por sus vecinos. Tuvimos la suerte de contar con la propia Juani, una de las protagonistas del documental, cuyo carisma y sabiduría de la clase trabajadora cautivaron por completo a los asistentes. Ella encarnó en primera persona el espíritu de todas esas mujeres que, sin buscar medallas, levantaron el bienestar de nuestras comunidades. Uno de los momentos más entrañables de la charla fue cuando se recordó la vida en las antiguas casas de vecinos. Se habló con nostalgia de la solidaridad y las ayudas que existían entre toda la comunidad, donde el problema de uno era el problema de todos y nadie se quedaba atrás. Los asistentes compartieron la pena de que ese espíritu de apoyo mutuo se eche tanto de menos en la sociedad actual, rememorando la sana costumbre de sacar la mesa y las sillas a la calle al fresco para charlar y compartir la vida con el vecindario. Fue precisamente en este punto donde el coloquio nos puso frente a un espejo urgente. Se insistió en que todo este pasado, todas estas vivencias y los logros conseguidos no deben perderse en el olvido. Para que esa memoria no desaparezca, es fundamental seguir luchando en lugares como el que nos acogía: una Asociación de Vecinos. La realidad se expuso con total honestidad. A una entidad como la AVV El Triángulo no le basta solo con tener una lista de socias y socios que apoyen con su cuota; necesita, ahora más que nunca, personas comprometidas que estén dispuestas a arrimar el hombro, a llevar el timón de la asociación y a asumir el relevo de quienes llevan años tirando del carro. Las mujeres de ayer nos enseñaron el camino de la unión vecinal, y nos toca a los de hoy recoger su testigo para que el barrio no pierda su rumbo. Con esta tarde tan humana cerramos el ciclo «Sombras que Iluminan». Las luces del proyector se han apagado, pero nos quedamos con la tarea compartida de no dejar morir la vida de barrio, la ayuda mutua y el compromiso común. ¡Gracias a todas y todos los que lo hicisteis posible!
Memoria compartida en la intimidad: así vivimos la segunda sesión de ‘Sombras que iluminan’

Memoria compartida en la intimidad: así vivimos la segunda sesión de ‘Sombras que iluminan’ El pasado lunes las luces de nuestra sede en la AVV El Triángulo volvieron a atenuarse para dar paso a la segunda sesión de nuestro ciclo de cine y memoria, «De la casa a la calle: Sombras que iluminan». En esta ocasión, nos reunimos en torno a la proyección del documental ‘Por mí y por todas mis compañeras’, de Carmen Barrios Corredera. Si tuviéramos que evaluar la tarde haciendo un frío recuento de números o de asistencia, quizás diríamos que no fuimos una multitud. Pero los encuentros que remueven el corazón y la memoria no se miden en cantidad, sino en la calidad de las huellas que dejan. Y el pasado lunes vivimos una de esas tardes que se quedan grabadas en el barrio. El documental nos llevó de viaje a los años 70, recordándonos el papel fundamental de aquellas mujeres —las «hormigas» de los barrios obreros— que decidieron dar el paso definitivo de la cocina a la calle. Nos vimos reflejadas en su empeño, en sus reuniones clandestinas y en cómo utilizaron las APAs (las actuales AMPAs) como un auténtico motor para conquistar colegios, guarderías y semáforos para sus hijos. Al apagarse la pantalla y encenderse las luces de la sala, ocurrió lo más bonito de la jornada. Se generó un clima de confianza tan íntimo, cálido y seguro que la charla-coloquio posterior se convirtió en un rincón de confidencias y recuerdos compartidos. Las vecinas que asistieron nos trasladaron lo agusto que se habían sentido. En esa distancia corta, sin las prisas ni el ruido de los grandes eventos, brotaron los testimonios reales. Se habló de las dificultades de conciliación de la época, del orgullo de haber pertenecido a aquellas luchas vecinales y de figuras tan inspiradoras como Dulcinea Bellido, cuyo legado (rescatado de una vieja cinta de vídeo guardada durante cuarenta años) abrió el debate sobre las ‘Dulcineas’ anónimas que han sostenido y siguen sosteniendo las calles de nuestro propio entorno. En este punto de la tarde, la emoción se hizo un hueco en la sala al recordar y poner en valor la historia de nuestras propias vecinas. Se habló con infinito orgullo y gratitud de Maricarmen, una mujer del barrio que perteneció durante catorce años al APA de el CEIP Calvo Sotelo, un colegio cercano. Se recordaron todas las mejoras e infraestructuras que consiguió en ese centro a base de constancia y trabajo desinteresado, no solo por el bienestar de sus propios hijos, sino por el de los hijos de tantas y tantas familias que pasaron por sus aulas. Maricarmen representa a la perfección el espíritu de las mujeres de las que habla el documental; una luchadora incansable que, si su enfermedad se lo hubiera permitido, hoy habría estado en primera fila, con los ojos brillantes, recordando y compartiendo con nosotras aquellos momentos que ya son parte de la historia de nuestras calles. Esta sesión nos ha demostrado que el ciclo «Sombras que iluminan» cumple su propósito no solo cuando llena el espacio, sino cuando consigue que las mujeres del barrio se sientan escuchadas, valoradas y arropadas para contar su propia historia. Desde la AVV El Triángulo queremos agradecer de corazón a todas las asistentes que nos regalaron su tiempo, su escucha y sus vivencias en una tarde tan entrañable. Seguimos tejiendo barrio, sumando minutos de memoria y demostrando que, a veces, en los círculos más pequeños es donde se encienden las luces más brillantes. ¡Nos vemos en la próxima sesión!
El Triángulo: 47 años tejiendo barrio a través de la cultura y la defensa vecinal

El Triángulo: 47 años tejiendo barrio a través de la cultura y la defensa vecinal Hay lugares que definen un barrio, y la AVV El Triángulo es uno de ellos. Desde hace casi medio siglo, nuestra asociación no ha sido solo un local; ha sido el punto de encuentro donde se han forjado las mejoras de nuestras calles y donde la cultura ha tomado vida día a día. Mirar hacia atrás (visita nuestra sección de historia) es ver décadas de lucha vecinal y solidaridad. No nacimos para organizar grandes eventos, sino para hacer barrio día a día. Desde 1979, El Triángulo ha sido el altavoz de los vecinos y el hogar de proyectos imprescindibles. Cultura viva que transforma Nuestro local es un espacio vibrante. Más allá de ser la sede de nuestra Escuela Infantil y de los talleres habituales, creemos firmemente en la cultura como herramienta de transformación social. Por eso, hemos apostado por actividades que invitan a la reflexión y al aprendizaje compartido: Sesiones de formación: Espacios para adquirir nuevas habilidades y conocimientos. Cuentacuentos: Fomentando la imaginación y la lectura entre los más pequeños. Presentaciones de libros: Acercando la literatura y a los autores a nuestros vecinos. Cinefórum: Disfrutando del cine y debatiendo sobre sus temáticas. Charlas coloquio: Foros abiertos para debatir sobre actualidad y temas que nos afectan. Tu cuota: Un donativo para que la persiana siga subiendo Todo este trabajo de 47 años, la Escuela Infantil, los talleres y la defensa del barrio, dependen de una cosa: tener un local operativo. Mantener un local abierto, con luz, agua, seguros y mantenimiento mínimo, conlleva unos gastos fijos que, lamentablemente, no se pagan solos. Por eso, queremos ser totalmente transparentes contigo: hacerse socio es, en realidad, realizar un donativo por el bien común. No estás «comprando» un servicio; estás asegurando que el motor que mueve el barrio no se detenga. Tu aportación económica es la que permite que, mañana, la persiana de El Triángulo vuelva a subirse. ¿Cuánto cuesta? Solo 30 euros al año por unidad familiar. Es decir, por menos de 3 euros al mes, toda tu familia contribuye a sostener este espacio de reunión, educación y cultura. Formar parte del futuro Queremos cumplir otros 47 años más, pero no podemos hacerlo solos. Necesitamos nuevas manos, nuevas ideas y, sobre todo, el respaldo de los vecinos y vecinas para garantizar nuestra supervivencia. No esperes a que otros lo hagan por ti. Si crees en un barrio unido, activo y con servicios para todos, tu colaboración es imprescindible. Hazte socio/a hoy mismo a través de este formulario Tu barrio te lo agradecerá. Tu asociación te espera.
De la casa a la calle: Sombras que iluminan

Este ciclo no nace por azar, sino de una necesidad profunda de justicia y de un «gracias» pendiente que la AVV El Triángulo quiere gritar a los cuatro vientos.
El Triángulo en lucha: Tres razones por las que decimos ¡BASTA!

El Triángulo en lucha: Tres razones por las que decimos ¡BASTA! Entrevista a Paco Sánchez y Antonio Martín Como bien ha reflejado recientemente el Diario de Sevilla, nuestras calles parecen detenidas en el tiempo desde 1992. Pero para la AVV El Triángulo, este abandono no es solo una cifra histórica; es una realidad diaria que afecta a nuestra seguridad y calidad de vida. Ante la falta de respuestas y el bloqueo administrativo, reactivamos nuestras movilizaciones centrándonos en tres problemas críticos: 1. El Puente de la Corza: Un paso intransitable Lo que debería ser una conexión vital para el barrio es hoy una carrera de obstáculos. El estado del paso del Puente de Carretera de Carmona es vergonzoso. No es solo una cuestión de estética; es una barrera real que aísla a nuestros vecinos, especialmente a aquellos con movilidad reducida o familias con carritos. Exigimos una reforma integral inmediata. Estado del acerado del puente de Carretera Carmona 2. Francisco de Ariño: No a la pérdida de aparcamientos Estamos en alerta máxima ante la inminente pérdida de plazas de aparcamiento en la calle Francisco de Ariño. En un barrio ya saturado, eliminar estacionamientos sin ofrecer alternativas viables es asfixiar a los residentes y al comercio local. No aceptaremos que se nos quite espacio vital sin consenso y soluciones previas. 3. El Asfaltado: Un peligro público El artículo del Diario de Sevilla confirma lo que vemos al cruzar la calle: el asfaltado es peligroso. El deterioro acumulado durante décadas ha convertido la calzada en un mapa de socavones que dañan vehículos y, lo más grave, ponen en riesgo a los peatones. No queremos más parches; exigimos una renovación profunda. Tu denuncia es nuestra fuerza La prensa ya ha señalado el problema («aceras sin tocar desde el 92»), pero nosotros ponemos la solución sobre la mesa: la unión y la movilización vecinal. No pedimos privilegios, pedimos que nuestro barrio deje de ser el «patio trasero» de Sevilla. ¿Tienes fotos de la acera en mal estado frente a tu portal? Pásanoslas a contacto@eltriangulo.com para seguir documentando esta u otras denuncias. Fuente: Información basada en el reportaje titulado «Aceras sin tocar desde 1992 y calles trampa: el calvario diario de los vecinos de la Carretera de Carmona«
De Lunares: Un viaje a las raíces y al corazón del flamenco para los más pequeños

De Lunares: Un viaje a las raíces y al corazón del flamenco para los más pequeños En el marco de nuestras actividades culturales en AVV El Triángulo, tenemos el placer de invitaros a una cita muy especial: el cuentacuentos «De Lunares». No es solo una historia, es un recorrido por la identidad andaluza y un homenaje necesario a las mujeres que, desde la sombra o el arte, construyeron nuestra historia. ¿De qué trata «De Lunares»? Basado en el libro de la autora Lunares Talí, «De Lunares» utiliza el icónico vestido de flamenca como hilo conductor. A través de sus costuras y volantes, los niños y niñas descubrirán la vida de mujeres olvidadas, conectando con sus raíces andaluzas de una forma mágica, visual y emocionante. Es una oportunidad perfecta para que los más pequeños entiendan que el flamenco es mucho más que música: es cultura, es esfuerzo y es memoria. Detalles del evento: Fecha: Sábado 11 de abril. Hora: 12:00h. Lugar: Calle Jabugo 30, sede de la AVV El Triángulo. Edad recomendada: Infantil/Primer ciclo Primaria Venid a disfrutar de una mañana diferente donde los lunares nos contarán secretos que no aparecen en los libros de texto tradicionales. ¡Familias, os esperamos para celebrar nuestra cultura juntas!
