Este ciclo no nace por azar, sino de una necesidad profunda de justicia y de un «gracias» pendiente que la AVV El Triángulo quiere gritar a los cuatro vientos. Al mirar el asfalto de nuestras calles, las aulas de nuestros colegios e institutos que hoy disfrutamos, somos conscientes de que cada derecho conquistado también tiene nombre de mujer.
Nace de la observación silenciosa de esas vecinas que, mientras la historia oficial miraba hacia otro lado, sostenían la vida con una determinación inquebrantable.
Queremos honrar a aquellas mujeres que, a menudo sin haber podido terminar sus estudios por las barreras de su tiempo, tomaron las riendas de nuestras APAs y asociaciones cuando el barrio era poco más que barro. Ellas no esperaron sentadas a que llegaran las soluciones; se convirtieron en las «presidentas» de la realidad cotidiana, negociando colegios, exigiendo semáforos y levantando servicios básicos allí donde no había nada. Ellas, que fueron el apoyo invisible en las luchas más duras de sus compañeros y maridos, demostraron que la política más valiente es la que se hace para proteger la vida y el futuro de los hijos del barrio. Este ciclo es el compromiso de nuestra asociación para que ninguna de esas «hormigas» que asfaltaron nuestro presente caiga jamás en el olvido.
Durante décadas, la historia nos ha contado grandes gestas con nombres masculinos, dejando a las mujeres en la «retaguardia». Pero la verdadera revolución ocurrió en las cocinas que se quedaron vacías cuando ellas saltaron a las calles. «Sombras que Iluminan» celebra ese paso valiente: de la sombra del hogar —donde se las quería recluidas— a la luz de las asambleas, de las barricadas por un semáforo y de las marchas por un colegio digno. No eran solo «esposas de»; eran las arquitectas de nuestra libertad cotidiana.
Hemos elegido tres documentales dirigidos por mujeres que han sabido mirar donde otros apartaron la vista, rescatando del olvido fragmentos esenciales de lo que somos:
«Somos Memoria» (Paula Álvarez y Carmen Cuadrado): Este documental no es solo un repaso histórico; es un acto de justicia para las mujeres que vivieron la posguerra y la dictadura. A través de testimonios íntimos, exploramos cómo fueron educadas para el silencio y el cuidado doméstico, y cómo, a pesar de la represión y el miedo, mantuvieron encendida la llama de la dignidad. Es la historia de la «resistencia invisible» en las casas y mercados, de las que sostuvieron la vida cuando el mundo parecía desmoronarse.
«Por mí y por todas mis compañeras» (Carmen Barrios Corredera): Aquí ponemos nombre y apellidos a las «hormigas» de los barrios obreros. El documental nos traslada a los años 70, cuando las mujeres decidieron que su lugar no estaba solo en la cocina, sino también en las asambleas. Narra la fuerza épica de las APAs, cuando las madres se organizaron para exigir que sus hijos no estudiaran en barracones, para pedir semáforos que evitaran atropellos y para transformar barrios «pelados» en comunidades dignas. Es el grito de unión que cambió nuestra realidad cotidiana.
«Ellas en la ciudad» (Reyes Gallegos): Este trabajo cierra el ciclo mirando nuestras calles con ojos nuevos. A menudo pensamos que las ciudades las diseñan solo los arquitectos, pero este documental demuestra que Sevilla ha sido moldeada por sus vecinas. Analiza cómo las necesidades de quienes cuidan —las que cargan con la compra, las que llevan el carrito, las que detectan la falta de luz en una plaza— son las que realmente humanizan el urbanismo. Es una reflexión necesaria sobre cómo el espacio público debe rendirse a la vida y no al revés.
Este ciclo no es solo para mujeres, ni es un ejercicio de nostalgia para mayores. Es una llamada de atención a los jóvenes que hoy estudian en esos institutos que ellas pelearon, y a los hombres que hoy caminan por calles que ellas asfaltaron con su insistencia. Es necesario que todo el mundo conozca esta historia porque un barrio que ignora sus raíces es un barrio que pierde su fuerza. Concienciar es la única forma de asegurar que el sacrificio de nuestras madres no se pierda en el olvido.
No queremos que la pantalla se apague y nos vayamos a casa en silencio. El cine es solo la chispa. Lo más importante ocurrirá después, cuando encendamos las luces y compartamos lo vivido. Queremos que el debate sea un espacio vivo donde las anécdotas fluyan, donde los que conocieron a aquellas luchadoras nos cuenten cómo reían y cómo peleaban. Queremos que, aunque algunas de nuestras protagonistas —como mi propia madre— ya no puedan hablar, sus historias sigan resonando en nuestras palabras. Ven a debatir, ven a recordar, ven a mantener encendida la llama.
Lunes 4 de mayo, 18 de mayo y 2 de junio a las 18:00h. Sede de la AVV El Triángulo (C/ Jabugo 30). Porque su historia es nuestra luz. Os esperamos.
«Este ciclo es un homenaje a las que estuvieron, un espejo para las que estamos y una guía para las que vendrán.»
